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Mary Whitehouse y Movimiento Auténtico (MA - DMT)

  • 20 feb
  • 4 Min. de lectura

Movimiento Auténtico es un modelo construido conjuntamente: desarrollado inicialmente por Mary Whitehouse y ampliado/continuado por sus seguidoras Joan Chodorow y Janet Adler (Fischman, 2005).


Mary Whitehouse fue una bailarina americana que estudió con Mary Wigman y Martha Graham, fue pionera en la aplicación de la danza/movimiento para la terapia y crecimiento personal. Investigó en los años 60 de forma paralela a Marian Chace, desarrollando lo que denominó en un principio “movimiento en profundidad” en analogía a su propio proceso terapéutico junguiano con Hilde Kirsch, que había sido paciente personal de Jung. Ella trabajó con personas denominadas “neuróticas” y con bailarines, a diferencia de Chace que trabajó con personas con diagnósticos psiquiátricos dentro de Hospitales de Salud Mental (Waissman, 2008).  


Whitehouse (1978) sostiene que el propósito del trabajo con el cuerpo y el movimiento no es reparar o corregir el cuerpo en sí mismo, sino propiciar un encuentro más profundo con el alma. Desde esta perspectiva, el movimiento se concibe como un camino de acceso a la dimensión invisible e interna del ser, posibilitando el contacto con uno mismo. Ella expresa que en su trabajo intenta llegar a que cada persona experimente la sensación del movimiento y el sentimiento de su significado, para que la materia prima desde la cual emerge la danza pueda ser descubierta en el cuerpo, y no desde la pre-concepción en la mente. 


Whitehouse presentaba un enfoque humanista, confiaba en el proceso de la persona y la capacidad de desarrollarse para el crecimiento. Acompañó desde el vínculo terapéutico, la empatía y de brindar un espacio seguro para sus pacientes (Wallock, 1981). Resaltó que el grado de conciencia y de sensibilidad era el punto de partida, con la importancia de comenzar donde las personas estaban, y no donde ella pensaba que debían estar. Además, tenía la intención de acompañar a que pudieran explorar y expandir esa conciencia (Whitheouse, 1977). 


En su práctica continua, enseñó a las personas a moverse desde un impulso interno que posee la cualidad de una sensación corporal. Además,  invitaba a corporeizar sus imágenes, a danzar con y a ser danzado por "el otro interior", cerrar los ojos y dejarse mover por aquel impulso. Promovía una actitud de entrega y de integración de la experiencia en la conciencia mediante lo corporal (Chodorow, 1977). 


La práctica del movimiento enfatiza la importancia de encarnar con autenticidad, atravesar el propio cuerpo y transitar el proceso de darse cuenta como condición para poder acompañar a otro. Se reconoce, asimismo, que cada persona tiene el derecho de recorrer su propia experiencia de manera singular. En este marco, el movimiento se concibe como un camino hacia el mundo interno, que se expresa principalmente a través de sensaciones y sentimientos (Whitehouse, 1978) 


Por tanto, las personas en su proceso transitaban el explorar distintas formas de moverse, y los cambios sucedían a través del descubrir nuevas cualidades y patrones de movimiento, que se entrelazan con cambios en otras dimensiones del sí-mismo: emocional, conductual, mental, vincular (Whitehouse, 1977). 

 

El método del Movimiento Auténtico 


El Movimiento Auténtico (M.A.) o “movimiento en profundidad” (movimiento físico como revelación del Sí Mismo), como fue llamado al inicio de su desarrollo, es una de las ramas de la Danza Movimiento Terapia (DMT) que hoy conforman un campo propio. Tiene como base la psicología junguiana y sus tres pilares se basan en lo siguiente: la persona que se mueve (moviente), la persona que observa (testigo externo) y el observador interno (propio testigo o testigo interno). 


En 1916, Jung se refirió al movimiento corporal como un camino para la expresión del inconsciente y para algunas personas esencial en su proceso de individuación. En este proceso, el analista actúa como testigo y el paciente es invitado a moverse a ver qué sucede desde la experiencia (Chodorow, 1954). 


Se trata de moverse en un espacio con ojos cerrados en mayor parte, y en silencio, aunque se pueden entreabrir los ojos y utilizar alguna música en tiempo determinado. La propuesta es para que emerja el propio impulso y el contacto con aquello auténtico que mueve a la persona aumentando la introspección; “lo que interesa es encarnar, dar cuerpo y carne al diálogo con el inconsciente” (Waissman, 2008, p. 5). El M.A. es considerado un método clínico y utilizado como puente para el proceso creativo (Diaz, 2017). 




ESCUCHARSE DESDE EL CUERPO Y EL MOVIMIENTO







movimiento consciente danza
















BIBLIOGRAFÍA


Fischman, D. (2005). La mejora de la capacidad empática en profesionales de la salud y la educación a través de talleres de Danza Movimiento Terapia [Tesis Doctoral de Psicología]. Universidad de Palermo. 


Chodorow, J. (1977). Dance Therapy and the Transcendent Function. (Texto traducido). 


Diaz, G. (2017). Del cuerpo a la consciencia. Una aproximación al movimiento auténtico. Revista de Terapia Gestalt (37) Movimiento Vital. 147-156. Asociación Española de Terapia Gestalt. Ediciones La Llave. 


Waissman, B. (2008). Movimiento Auténtico: Mover el Cuerpo, Mover el Alma. Revista de Terapia Gestalt de la AETG, “El Cuerpo” (28). 


Whitehouse, M.S. (1977). Reflections on a metamorphosis. In R. Head, RE.  

Rothenberg and D. Wesley (eds.) A Well o/Living Waters: Festschriftfor Hilde Kirsch, pp. 272-277. Los Angeles: C.G. Jung Institute (Texto traducido)  


Whitehouse, M. (1978). Conversación con Mary Whitehouse y Frieda Sherman.  American Journal of Dance Therapy, 2 (2), 3-4. (Texto traducido) 


Whitehouse, M.S. (1979). C.G. Jung and dance therapy. In P. Lewis Bemstein (ed). (Texto traducido).  

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