Mi relación con la danza


El 29 de Abril es el día Internacional de la danza. Este año 2020, no fue un día más. En proceso de cuarentena por COVID-19, me re-encontré con el movimiento interno, mi propio movimiento y mi propia danza. Estando en mi hogar, con mi familia, encontrándome con los detalles de lo cotidiano. También coincidió con mi inicio de formación en Danza Movimiento Terapia. Descubrí nuevos rincones en mi cuerpo y formas de expresión creativa.


Me detuve, recordé momentos, los traje al presente resignificando lo que hoy son para mí.


Recordé mis inicios en el camino de la danza, allá por el año 2003 con la danza del vientre y el folklore árabe. Recuerdo a mis 15 años, danzar todos los días con mi primer caderin y la clásica lista de temas más escuchados en CD. Fue la primera vez que disfrutaba tanto de bailar horas y horas en mi habitación, el tiempo se pasaba volando. Progresivamente en 2009 inicié el camino de la danza del vientre denominada hasta hace poco como "tribal". Formato grupal, nuevas formas, cierta estructura, seminarios, conocer maestrxs y bailarines. Empezar a dar clases y construir espacios personales y colectivos. Compartir con otras personas, las muestras de fin de año, los sábados de hafla. En fin.. Hubo un momento, creo cerca de 2014-2015, que me cuestioné los impuestos, la forma dada, la coreografía, lo que yo percibía como un formato rígido, cuestioné las reglas del juego. Me alejé de los escenarios, me alejé de la "tribu" , me alejé del "mundo tribal". Fue un dejar de a poco...mi necesidad fue retirarme, para hacer contacto de otra manera. Hoy estoy re-descubriendo la danza desde un lugar terapéutico. Dejé mi rol de "bailarina per se", me alejé del escenario, mi rol de "profe" se modificó. Hoy me miro desde mi rol de terapeuta. La llamo simplemente "danza y movimiento", "danza del vientre". Danzo lo que necesito, en mi espacio personal, en mi patio, en mi living, en mi mente, es espacios de encuentro conscientes, acompañando el proceso de otras personas, compartiendo la danza colectiva.

Descubrí el mundo de la danza movimiento terapia, los cinco ritmos, el movimiento auténtico, la improvisación, la naturaleza de la fuerza, el yoga, la expresión corporal. Re-descubri el tribal/fusion/FCBD, me encanta ver cómo evoluciona. Siempre es y será una parte muy importante de mi formación y experiencia, lo recuerdo con cariño... Así como a todas las personas con quienes compartí esos momentos.


¿Qué significa hoy la danza y el movimiento para mí?


Considero a la danza y al movimiento una manifestación de lo que somos en el momento presente, con todos nuestros aprendizajes y experiencias previas formando un entramado. Es ese momento en que estoy consciente de mi manera de ser y estar en el mundo. Pienso qué importante, valiosa y genuina la relación entre lo que hacemos-decimos-sentimos, cuando hay coherencia, hay integración de la persona.


Por ello, la importancia del método fenomenológico desde donde trabaja la Gestalt, el observar, y el dar cuenta de lo obvio: los gestos y el movimiento, el tono de voz, lo que refiere al lenguaje no verbal. El "movimiento no miente" (1), ya que la persona conecta con lo que sucede en su mundo interno, se trata de un ir y venir entre lo interno y externo. Se trata de habitar el cuerpo (2).


Ser tu propia danza implica que no hay una forma definida o pre-definida de moverse, me despojo del espejo y los pensamientos y/o críticas, para dar lugar a lo que siento realmente en mi mundo interno. Se trata de encontrar mi propio ritmo, mi propia danza. La danza emergente desde la autenticidad, que acontece, que es cambiante y dinámica, ya que la danza se transforma, nunca es igual incluso en una coeografía o secuencia, siempre se transforma. Descubro lo que me mueve, lo que se construye en cada paso y movimiento, ya sea de forma individual o colectiva. Tomo contacto con mi impulso creativo, con mi proceso se construcción y creación.


En los encuentros de los laboratorios y el acompañamiento al proceso creativo, vamos a lo obvio, a lo que está ahí y es. Ponemos luz en aquello que estaba en el fondo y pasa a ser figura. Tomo contacto y me doy cuenta. Usamos la improvisación como base para favorecer ese darse cuenta a través del contacto, de volver a los sentidos, de poner los pensamientos entre paréntesis, observando sin juicios, me detengo a observar mi zona de fantasía, mi mundo interno y mi mundo externo. Se trata de estar presentes, esa presencia que es quietud en el movimiento, el observador que soy.



Danzando el silencio, Abril 2020

Naturaleza. Movimiento. Continuidad. Conciencia. Ser cuerpo

Gracias danza por estar en mi vida y enseñarme de lo que soy capaz




Notas al pie

(1) Expresión dicha por Nana Koch - ver video

(2) Expresión utilizada por Raquel Guido en "Reflexiones sobre el danzar"




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