Laboratorio de danza: Gabrielle Roth y los 5 ritmos


Los 5 ritmos expresados en papel, previo a la expresión por medio de la danza y el movimiento corporal

Uno de los recursos que se utilizan en los laboratorios de danza es lo aportado por Gabrielle Roth en su desarrollo de los 5 ritmos, se toma como fuente de inspiración tal modelo para explorar el movimiento y la experiencia presente de los participantes a través de la danza.


Los 5 Ritmos son el fundamento del trabajo corporal y espiritual de Gabrielle Roth. Ella los define como “estados del ser y estar en el mundo con uno y los otros”, se encuentran en la vida cotidiana, en el hacer mismo, en las personas, lugares, periodos del año, semana. La música nos ayuda a conectar con los ritmos y a través de ellos encontramos cómo las emociones y los pensamientos no son más que una vía para poder expresar quienes somos.


Es una práctica de meditación en movimiento que refiere a la importancia de la relación con el cuerpo y la respiración, mediante la ayuda de música cuidadosamente seleccionada e información guiada. Retoma la importancia del cuerpo como metáfora elemental de la vida y la expresión de la existencia. También nos describe que es esencial entrar a los ritmos a los que nos resistimos naturalmente, porque representan las dimensiones perdidas de nuestro ser.


Cada uno de los ritmos propuestos tiene asignado una emoción, una parte del cuerpo como motor, una etapa del ciclo de la vida, una energía, un tipo de respiración, un tipo de personaje, etc, lo que permite trabajar estos elementos en la danza.


“Es un camino para encontrar nuestro cuerpo, conocerlo, relacionarnos con él, sentir sus necesidades, sus virtudes, y todo aquello que rechaza. Y una vez conseguido pasar a la relación con el otro y de ahí abrir el campo de acción con el mundo.”


Los 5 Ritmos son: Fluido, Staccato, Caos, Lírico y Quietud. Ellos crean un mapa, una ola de movimiento, que está abierta a todo tipo de cambios y transformaciones. Todo proceso creativo en la vida pasa por estos ritmos.


Flowing: la fluidez y la gracia

El ritmo Fluido conecta con nuestro cuerpo físico. Crea la apertura a la sensación, al cambio, a la aceptación, a la acogida, a la protección; es un ritmo que conecta con lo femenino. Fluir es el camino a nuestra verdad interior, el impulso para seguir el flujo de la energía de uno mismo, para sernos fiel, escuchar y atender a nuestras necesidades, y ser receptivos a nuestros mundos interior y exterior.


Es un ritmo que busca encontrar una continuidad en el movimiento, mediante el que somos conscientes del peso del propio cuerpo. Es un movimiento continuo, circular, pesado, en contacto con la tierra, el movimiento de una cosa transformándose en otra, la etapa de la infancia, la madre y el elemento Tierra.


Staccato: definición y refinamiento

El ritmo Staccato conecta con nuestro corazón. Hace posible la expresión de nuestros sentimientos. Ayuda a ser claro, conciso y a la toma de decisiones. Crea nuestros límites ayudando a saber decir sí o no. Es el ritmo de las relaciones interpersonales. Es un ritmo que conecta con lo masculino.Nos muestra cómo pasamos por el mundo conectados a nuestros pies y nuestras sensaciones. Es la parte de nosotros que defiende lo que nos importa, que nos gusta. Staccato es el feroz maestro de los límites.


Es el ritmo en el que expresamos lo escuchado con movimientos enfáticos, expresivos, surgen ángulos, líneas, aristas, formas, y es como si hubiéramos pasado de escuchar el movimiento de la energía interior a darle forma física. Empezamos a decir “sí” a esto y “no” a lo otro, abriéndonos a algo o apartándolo.


Chaos: anuncio de la creatividad que busca forma

El ritmo Caos conecta con nuestra mente. Es el responsable de la liberación de viejos y dañinos patrones mentales. Es la forma de vaciar la mochila de lo antiguo y prepararse para lo que el mundo te ofrece. Es el ritmo donde lo femenino y lo masculino se unen.

Practicamos físicamente el arte de liberar totalmente nuestro cuerpo – nos desprendemos de la cabeza, la columna vertebral, las caderas y los pies- y movernos más rápido de lo que podemos pensar. Nos lleva en el viaje del “no puedo” a “lo haré”. La práctica simple del Caos nos trae inmediatamente a nuestros cuerpos, al momento. Este ritmo nos libera de todas las ideas sobre lo que somos y nos da una experiencia real de ser total, libre, intuitivo y creativo. Caos es la práctica de ir hacia lo desconocido, no temiendo lo que está en el otro lado.


Consiste en soltar, permitir, invitar, animar, dejar ir; simplemente con concentrarnos y dejar que lo que llamamos la mente ordinaria pase a ocupar un segundo plano en el movimiento.


Lyrical: síntesis e iIntegración

El ritmo Lírico conecta nuestro cuerpo con nuestra mente y nuestro corazón. Ayuda a pensar, sentir y actuar en la misma dirección. Nos permite ser honestos y consecuentes en cada actuación. La práctica del lírico nos enseña cómo salir de los patrones destructivos y rendirnos a las profundidades del fluido, repeticiones creativas de nuestro ser autosuficiente, que burbujea desde lo más profundo de nosotros mismos, a la integridad y dignidad que a menudo olvidamos que está dentro de nosotros.


Es el ritmo de la fascinación que produce el propio movimiento a través de olas y formas y la disolución, en cierto sentido, de la forma sólida. Aquí el movimiento está trascendiendo del cuerpo físico.


Stillness: Compasión y paz

El ritmo Quietud conecta nuestra respiración con cada acción. Crea el espacio para ser capaces de reconocer nuestra esencia en el otro. Los límites se rompen y todos somos lo mismo. En este nivel tomamos consciencia de lo que realmente necesitamos y consecuentemente lo que necesitan los demás. Se entra en el arte de dar y recibir. De ser quien somos sin juicios que bloqueen nuestros sueños. Es el ritmo que abre el abanico a toda posibilidad.


La quietud se mueve, dentro y alrededor de nosotros. Moverse en quietud y estar todavía en movimiento fusiona la acumulación de experiencias de la vida de nuestro cuerpo en nuestra verdadera sabiduría. Es el ritmo que probablemente más se asemeja a una meditación de pie o en movimiento.


Practicamos el arte de hacer finales humildes y conscientes interpretados por nuestro ser conectado más alto. Finales conscientes significan asumir la responsabilidad de todo el recorrido, destilando la sabiduría de nuestra experiencia para que podamos comenzar la próxima Ola o ciclo de limpieza sin llevar el pasado condicionante con nosotros, (acá cerrariamos una gestalt, para abrir un nuevo ciclo, tanto los inicios como los finales son importantes y nos permiten estar en contacto verdadero).



FUENTE


Roth, G. (2010). Mapas para el éxtasis. Barcelona: Ediciones Urano S.A.

http://danzando5ritmos.com

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